Nota sobre Los ojos de Cecilia
Nota sobre Los ojos de Cecilia
Nota sobre Los ojos de Cecilia
Siento que este cuento refleja los legados familiares, las costumbres y aquello que se nos enseñó como correcto, sin replantearnos en lo que realmente sentimos, queremos o deseamos.
Este cuento me hace pensar en cómo, muchas veces, lo que aprendemos dentro de nuestra familia puede convertirse en un límite para nuestra libertad, incluso sin que nos demos cuenta. También me lleva a preguntarme cuántas de las decisiones que tomamos nacen realmente de nosotros y cuántas son el resultado de lo que otros esperan que seamos.
También he notado que, en diferentes vínculos que he observado, este patrón parece repetirse en algunas relaciones entre madres e hijos varones. pareciera que ciertas madres tienen dificultades para reconocer que sus hijos, aunque siempre serán sus hijos, también son personas independientes, con deseos, decisiones y límites propios. Al mismo tiempo, algunos hijos parecen sentir una especie de debilidad emocional frente a ellas, que les dificulta contradecirlas, expresar desacuerdos o señalar aquellas actitudes que los hacen sentir incómodos, quizás por miedo a lastimarlas, decepcionarlas o romper con lo que aprendieron que significa ser un buen hijo.
Esto me lleva a pensar en lo difícil que puede ser construir una identidad propia cuando poner límites se siente como una forma de traición, y en cómo, a veces, independizarse emocionalmente de la familia implica aprender que amar a alguien no significa tener que obedecerlo, evitar todo conflicto o dejar de lado lo que uno siente.
Los ojos de Cecilia los va a recordar hasta el ultimo día de su vida.
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